...una descarga repentina de inspiración.

20091113

Mágia en el 5to piso

El quinto piso representaba nuestra propia atmosfera,
nuestro propio aire.
La llave en la puerta era como un candado al mundo.
Nuestros sueños eran humo...
en las cuatro paredes del quinto piso.

Los Dioses eran regocijo cuando encontrabamos el punto,
la conexión,
el instante preciso donde todo acaba y empieza a la vez.

En ese lugar, no lugar, jugabamos a que eramos Dioses y Semidioses,
la Luz de nuestras pupilas alumbraban mas que mil estrellas,
y las cuatro paredes del quinto piso ya no existían más.
Todo se desintegraba en nuestros cuerpos que tampoco eran dos, todo era Uno.
Entonces eramos pared, puerta, ventana...

De repente... todo era del mismo color...

ahora lo recuerdo como una mezcla cromática entre un cielo gris que celoso se empeña en despintar al sol, y ese caprichoso que siempre vuelve a colorearse en un magnífico Arco Iris.

No hay comentarios: